Cero configuración
Sin teléfono, sin sensores en el palo, sin vídeo. Solo el reloj de tu muñeca y un cubo de bolas.
Análisis del swing de golf en tiempo real en tu Garmin, Apple Watch o Wear OS — con coaching personalizado en la app Swing Pro de tu teléfono.
Sin teléfono, sin sensores en el palo, sin vídeo. Solo el reloj de tu muñeca y un cubo de bolas.
Cada golpe recibe una puntuación de 0 a 100 en diez métricas: sabes al momento qué funcionó y qué no.
No son solo números: toca cualquier métrica y recibe consejos en lenguaje claro, ajustados a este swing, a este fallo, ahora mismo.
La detección aprende tu movimiento en unos pocos swings y se calibra sola — da igual si eres un sénior de swing suave o un júnior explosivo.
Te avisa cuando tu arco colapsa, cuando tu tempo se desvía o cuando tu subida empieza a apresurarse por los nervios.
Métricas promediadas y tendencias en el tiempo — sal del campo de prácticas sabiendo exactamente qué ha mejorado.
«Por fin una app que me dice qué estoy haciendo mal de verdad, no solo me muestra números. Solo por los consejos de coaching ya vale la pena.»
«Mi compañera favorita en el driving range. ¡Me encantan las estadísticas!»
«¡App genial! Descubrí cosas interesantes sobre mi swing.»
«¡Sé que mi swing no es perfecto, pero puedo ver cómo mejoro con el tiempo!»
La mayoría de los golfistas pega cientos de bolas en el campo de prácticas sin saber si está mejorando o grabando malos hábitos. Driving Range cambia eso. Convierte el reloj de tu muñeca — Garmin, Apple Watch o Wear OS — en un analizador de swing en tiempo real que detecta cada swing automáticamente, lo puntúa con diez métricas contrastadas y te dice exactamente en qué trabajar — allí mismo, en el campo, entre golpe y golpe, cuando el feedback de verdad importa.
Nada de teléfono en el bolsillo. Nada de sensores en el palo. Nada de vídeo que revisar después. Solo tienes que ponerte el reloj que ya tienes, tocar Iniciar y empezar a pegar. En segundos ves tu relación de tempo, tu suavidad, la calidad de la transición, tu perfil de aceleración y una puntuación global del swing de 0 a 100. Toca cualquier métrica y tendrás un consejo de coaching en lenguaje claro, ajustado a lo que los datos del sensor han encontrado de verdad — no un artículo genérico, sino un consejo para este swing, para este problema, ahora mismo.
La app aprende tu movimiento. Tras unos pocos swings adapta la detección a tu estilo personal, así que tanto un sénior de swing suave como un júnior atlético obtienen lecturas precisas sin tocar un solo ajuste. Además, sigue tu fatiga a medida que avanza la sesión, te avisa cuando tu arco colapsa o cuando tu subida empieza a apresurarse bajo presión, y te da un resumen de la sesión para que veas la tendencia — no un único golpe con suerte.
Los golfistas que usan Driving Range nos cuentan siempre lo mismo: practican con intención y no en piloto automático, detectan los problemas antes que un entrenador y se van del campo de prácticas sabiendo exactamente qué ha mejorado. Tanto si bajas de 100 golpes por primera vez como si peleas por llegar a hándicap cero, este es el ciclo de feedback que hace que cada cubo de bolas cuente.